Carta del Presidente

Picasso Románico

MUSEO NACIONAL DE ARTE DE CATALUÑA | Barcelona

 Uno de ellos es su visita documentada al Museu Nacional d’Art de Catalunya en 1934, en la que reconoció el papel del arte románico como «lección inapreciable para los modernos». El autor admiraba del arte románico su capacidad para explicar la realidad a través un de un lenguaje sencillo y potente, lleno de signos y símbolos.

La exposición, patrocinada por Abertis, contaba con una selección de obras procedentes del Musée National Picasso-Paris, y planteaba un diálogo entre las obras románicas del MNAC y la producción picassiana de diferentes periodos con tres grandes ejes temáticos: la relación del artista con Gòsol, la Crucifixión, tema muy presente en el arte románico y que preocupó a Picasso en diferentes momentos de su vida, y la calavera, un motivo también muy presente en la colección románica del museo.

La muestra contó con unas 40 obras que mostraban como una de las características principales de la obra de Picasso es la capacidad de transformar cualquier influencia en algo distinta y propio al mismo tiempo que conserva y supera los modelos originales.